miércoles, noviembre 1

Libros que lei en el último tiempo + Libros que adquirí recientemente + Libros que estoy leyendo ahorita mismo

-)Libros que leí en el último tiempo

Contra la interpretación, de Susan Sontag. 8 1/2 lauritas
La Rubia me regaló la hermosa trilogía involuntaria de Mario Levrero sin saber que ya la había leído. Se desilusionó porque le parecía alto regalo. Lo era, efectivamente. Así que tomé ese libro y me fui a Cúspide y me llevé el de Sontag. Viva Perón y la cultura camp. Sí, obvio que sí este libro. Lo que me gusta es cómo la vieja supo desplegar reflexiones y estudios incisivos en temas sumamente masticados y presuntamente obvios. Hablando de mezclar lecturas, éste se hermanó conceptual y temporalmente (los leí a la par) con el de Schiffino. Lo que nos lleva a:

Páginas críticas: formas de leer y de narrar de Proust a Mad Men, de Matías Schiffino 8 lauritas.
Editorial Fiordo! Hazme un hijo y mantenlo! Con semejante título uno piensa que se va a encontrar con un revuelto gramajo analítico. Es eso un poco lo que es; me gustó mucho este libro. Schiffino me resultó un toque pedante, pero algunas reseñas están súper bien y aporta mucha data de temas manejados por el vulgo literato. Compro.

Visión y diferencia: feminismo, feminidad e historias del arte, de Griselda pollock. 7 lauritas
Arte, marxismo y feminismo. Pintaba bien. De todos modos tuve la sensación de que quedaron cosas en el tintero que tenían que estar en el libro. La calidad y la originalidad fueron levemente decayendo a lo largo de los escritos, con algunos picos altos, porque Pollock la rompe de crítica, aunque no sé si tanto como narradora. Lo considero necesario. Lo voy a releer.


En cinco minutos levantate, María y La ley de la ferocidad, de Pablo Ramos.8 1/2 lauritas
Me encontré ante un escritor que me boxeó, me destruyó, y me levantó después del KO para limpiarme la nariz. Dos novelas que hablan del mismo universo familiar desde perspectivas diferentes. A La ley de la ferocidad tuve que leerla sin algunos fragmentos porque el archivo del kindle vino defectuoso. "Vino defectuoso" es el último bastión de los seres humanos post aparatejos para justificar que no saben descargar archivos. Bueno, che. La cuestión es que está muy bien. Comencé a leer también Hasta que puedas quererte solo y es la misma escritura Ramos, el mismo realismo sin condecendencias ni imposturas pelotudas, sólo que de corte autobiográfico. Yo diría que sí, a todos, y por las dudas.

Of mice and Men , John Steinbeck 7 1/2 lauritas.
Clásico mega clásico. Regalado por mi amado, el señor S., único abogado y escritor con sensibilidad parnasiana. El libro está muy bien. Es triste, claro, y melancólico, porque es Steinbeck, por la Gran Depresión y por el ocre que parece teñir toda la historia. Yo diría que es importante leerlo. No me dio placer inusitado, mas nunca quise detener la lectura.

Vidas Secas, de Graciliano Ramos 7 lauritas
Un must de la lit. brasileña. Algunas partes tuve que bancármelas, pero está muy bien. Excelente mirada sobre el sertao, la vida alejada de la gran ciudad, y el 3er brasil que tan bien ha retratado João Cabral de Melo Neto, ese que no es ni la ciudad arrasadora, ni la favela negada, sino el universo del campesino, el eterno retirante y los dueños de la tierra.

All that is solid melts into air, Marshall Berman 8 lauritas.
Me lo recomendaron en la facultad. En el momento de su publicación, ha sido una gran pieza. Ahora, que hasta Doña Rosa habla de la modernidad líquida, se me hizo un poquitín más tedioso. Me gustaron mucho algunos análisis con escritores. Nada más lindo que la literatur y la polítes.

Runaway, de Alice Munro 8 lauritas (porque uno me aburrió, y eso me dio pena)
Regalo n°1 del señor S. por mi cumpleaños. Hermosos. Cátedra de cómo dominar el cuento largo. Tremebundos "Runaway" y "Silence". A diferencia del bello S., no me gustó el prólogo de Franzen; parecía Fantino recomendando una lectura.

Elegy, de Philip Roth 4 lauritas
Me produjo una sensación desagradable que iba y venía entre la depresión y la melancolía hiriente. No sólo no pienso tocarlo nunca más, sino que no lo recomiendo. Es correcto, realista y cuenta una buena historia. Igual que la pelicula El hijo de Saul (antes que verla, prefiero pasar un fin de semana con Esteban Bullrich, enseñándole a hacer oraciones que tengan sentido y que a la vez un niño muy pequeño no pueda refutarlas).

Here and now: Letters 2008-2011, correspondencia entre Paul Auster y John Coetzee 8 lauritas
Regalo n°2 del señor S. por mi cumpleaños. Es como ver un Gran Hermano protagonizado por escritores que tienen una gran obra y que a la vez son simpáticos. Son cartas relajadísimas que se enviaron en ese período después de conocerse. Hablan sin relación de continuidad de: deportes, el acto de escribir, cómo recibe la gente idiota lo que escriben, el amor, los deseos, los sueños adolecentes, el cine, sus mujeres. Auster es más egocéntrico y presumido pero también es más sincero. Coetzee es más respetuoso, bueno y sereno, pero también más dubitativo y tibio. Auster te debe garchar tiraando gritos de guerra y Coetzee te debe dar besitos mariposa. Preferencias. Me divertí. Esperaba más, pero sólo son personas. Perlita: Coetzee nombró varias veces y acertadamente a Borges, Auster nunca respondió eso. No es raro, Coetzee es amigo de la lit. argentina y visita seguido los eventos literarios del pais. Sin ir más lejos, hace poco reseñó Zama, de Di Benedetto. Lo que nos lleva a:

Zama, de Antonio Di Benedetto 8 1/2 lauritas
Confieso no haberla terminado hasta que pintó clavarnos las dos horelis de la pelicula homónima de Lucrecia Martel, y me dije "Vos podés". Y pude, y me encantó. La había abandonado el año pasado (¿o el anterior?), más que nada por mi pésima costumbre de leer de a tres o cuatro libros a la vez. Hacer esto es inentendible, inabarcable y hace que se me mezclen las lecturas, pero aún así me fascina. Zama es un fiel retrato de época. Diría que la novela retrata una época, y la película le da color al personaje principal. Martel se tomó ciertas atribuciones narrativas que pueden llevar a que pienses, si no leiste la novela, que un poco chiflada del ojete está. Y probablemente lo esté. Y eso es bastante irrelevante. Recomiendo ambas. La novela es más jugosa para aquellos que quieran un poco de disputa intelectiva. La peli es ante todo belleza y tedio contemplativos.

Derecho de castigar, de Clarice Lispector 9 lauritas (me sé poco objetiva con Lispector)
A Lispector la admiro. Cuanto más me adentro en su obra -ya casi he leído su bibliografía-, menos segura estoy de su calidad literaria y más de su mirada certera. Esto que lei en particular son unas notas respecto del derecho de castigar. Lucidez, solemnidad y sencillez. Lispector ha sido una maestra de las notas, las apreciaciones al pasar, los relatos breves, las apostillas. Si bien es conocida por sus novelas y sus cuentos, descubrir en ella una escritora en, por ejemplo, las cosas que publicó en el Jornal do Brasil me parece un acercamiento más amable y humano. Recomeindo con firmeza Donde se enseñará a ser feliz y otros escritos, editado en español hace no mucho, y en el que aparece este texto y otras cosas así.

Leñador, de Mike Wilson  5 1/2 lauritas

A mi me fascina la editorial Fiordo y su concepto editorial. Por eso los pibes para mi cumpleaños me regalaron varios que ya fueron consignados. Leñador es un libraco híbrido. Es raro, por momentos parece un manual de instrucciones, de a ratos un diccionario funcional, cada tanto un soliloquio filosófico. No me gustó. Si de apreciación de un todo se trata, y si lo que hago aquí es un análisis chabacano del placer que otorga, la novela no me cabió. Comprendo la novedad, celebro los procedimientos. Algunas partes me gustaron mucho, algunas otras me aburrieron bastante. Gasté unos billetes en este libro (Está bien, me re cagaron porque lo compré en Eterna Cadencia), pero si se pudiera, si ya no lo hubiera ajado, lo devolvería.



-)Libros que adquirí recientemente

La condición humana, de Hanna Arendt

Zazie en el metro, de Raymond Quenau

El camino de Ida, de Ricardo Piglia

El exilio y el reino, de Albert Camus

Una novela rusa, de Emmanuel Carrére

Putas asesinas, de Roberto Bolaño

El horizonte, de Patrick Modiano

13,99 euros, de Frédéric Beigbeder


Estoy ingresando, como hace unos años, a un período francés extraño. Una lectura lleva a la otra. También lei tres libros de Houellebecq que no me merecen reseñas particulares porque lo que hace es otra cosa. Algún día hablaré de Houellebecq. Recomiendo una nota reciente que le hicieron a Compagnon. Es interesante la literatura del yo francesa. Luego de este período, me enfocaré en los balcánicos. Recomienzo el trazado de un plan de lectura en tanto ajustado a un corpus específico. Me divierte que da calor. Hace mucho que me recomiendan la italiana. Ya habrá tiempo.

-)Libros que estoy leyendo ahorita mismo

Accidente nocturno, de Patrick Modiano
La comencé hoy, la termino mañana. Novela brevísima de un nobel literario que no escribe para emos como Ishiguro. Me hago la mala, mas en el fondo, profundo e incognoscible, soy un dulce de cayote. Me gusta bastante. Perfila un 8/9 Lauritas. Todo depende de a dónde vaya a parar esta narración discontinua. Me hace acordar un poco a la primera parte de Los Detectives Salvajes de Bolaño. Pero nada que ver. Me hace acordar a mí, que hago lo que puedo. La pronunciación original del apellido Modiano me produce mucho placer y bienestar.

Keywords: A Vocabulary of Culture and Society, de Raymond Williams.
Más allá del mundo académico, super texto para enfrentarse a la sobreadecuación de ciertas palabras
y conceptos que van modificando el acto de significación. No lo terminé, seguro me acompañe un 
rato largo porque no es prioritario para mi psiquis.


Adán Buenosayres, de Leopoldo Marechal.
Yo ante todo soy una mina sincera. No creo terminarlo antes de terminar Ulysess de Joyce. Por otra parte, no creo intentar terminar Ulysess de Joyce ni mamada. Quizás mamada. Todo depende del cristal con que se lo mire. Y la graduación alcohólica. Puedo decir esto: El día que viaje a Rusia, terminaré el Ulysess, terminaré el Adán Buenosayres.

Los rios perdidos de Londres. / El sublime topográfico, de Ian Sinclair
Lo retomé luego de dejarlo porque si bien es novedoso (rarísimo!), un poco me aburrió. Sería una mirada sociológica desde la literatura, a partir de modificaciones y sucesos en torno a los accidentes geográficos en Londres (más precisamente, la aparación y desaparición de ríos y otros cursos de agua). Hasta ahora en lo que leí, anoté bastante. Es un libro suscitador.

lunes, octubre 23

El aula equivocada

La primera vez que cursé una materia en Puan no fue de la carrera de Letras sino de Edición. Me confundí de aula porque vivo en el universo Laurita, y me pasé como 20 minutos preguntándome por qué hablaban tanto del mercado editorial en lo que se suponía tenía que ser Gramática. Era un aula grande, llena hasta el máximo de su capacidad, y al preguntarle a un tipo qué materia era esa y darme cuenta de que estaba en cualquier lado, me levanté con la cara encendida y pedí permiso como diez veces hasta llegar a la puerta.
Todo el tiempo me confundo las aulas, no sé por qué. Me anoto el número que veo en la cartelera, chequeo dos veces y sin embargo entro a cualquier parte, me siento con seguridad en cualquier clase, me paró al rato y me voy ante la mirada atónita de la gente. A veces aclaro que me equivoqué, a veces no. Depende del apuro, de la cantidad de personas, del grado de mi odio; esas cosas. 

Hasta hace unos días, tenía minutos de cursada en las carreras de Filosofía, Artes, Edición y materias de Letras de otras orientaciones.
El martes tenía que rendir un recuperatorio de una materia porque no me habia presentado en la fecha indicada. Entré cargada de papeles e incertezas y me senté adelante del escritorio docente, como para sacarme el brete de encima lo más rápido posible. Llegó una vieja desconocida -la materia tiene tantos docentes que ni me alarmé-, y llamó a todos los que tenían que rendir el recuperatorio a sentarse ahi donde estaba yo. Levemente feliz y bien predispuesta, crucé las manitos a la espera del parcial. La entrega se retrasó por asuntos relativos a organización y charla entre docentes, al punto que cuando recibí el papelito había pasado ya media hora. Cuando lo leí pensé que me había dado un acv. No entendía qué se me estaba preguntando ni tenía herramientas para escribir más que mi nombre completo. Me quedé quietita un minuto y me levanté a decirle algo a la mina que había entregado los parciales. Le pregunté qué materia era. Me miró. Yo la miré. Nos miramos. Paradas ambas en un aula con doscientas personas. No recuerdo el nombre exacto de la materia más que nada por la vergüenza. Era una materia de Antropología Social. Con un respingo le dije que me había equivocado, le puse el papelito en la mano, y huí desesperada a donde realmente tenía lugar el recuperatorio de mi materia. Llegué cuarenta minutos tarde y le expliqué a la docente de turno lo que me había pasado. Segunda vez en el mismo día que me miraron con esa cara de "nena, sos muy boluda". Lo importante es que tengo otra carrera más en el historial. Suck it, puanners

viernes, agosto 11

Orquídeas y transpirations

La abuela de un amigo cultiva -aunque criar sería un verbo más adecuado- orquídeas. No sólo cultiva sino que compite en certámenes nacionales. Algunas semillas se las compra a un bioquímico que se especializa en crear nuevas cepas y mezclar especies. Siempre que pienso en ese bioquímico, me lo imagino medio como el Dr. Moreau. 
La abuela es modista; no sé cuándo comenzó a cultivar orquídeas. Las tiene desde el mismo inicio, y el proceso es largo y cuidadoso, no apto para impacientes. Hay unas que crecen durante dos años en un tubo de ensayo herméticamente sellado. En él están ya todos los nutrientes que necesitan para sobrevivir. Si el tubo se abriera antes de tiempo, habría que volver al punto de partida. El paso siguiente es trasplantarlas a una macetita con tapa. Y ahí unos años más. Y cuando pasan a la tierra, falta mucho tiempo aún para que la planta florezca. Siempre hay orquídeas pasando a tierra, siempre hay nuevas semillas en tubos de ensayo esperando a ser liberadas. Es un continuum vital. O mejor aún: un proceso de aprendizaje. Casi que me atrevería a decir, aunque por supuesto no sería del todo verdad, que el hecho de que la planta finalmente florezca es lo de menos. ¿Tantos años velando por un puñado de tierra por unas flores? Y por flores que no son, ¡perdón!, lo que se dice esplendorosamente bellas. A este tipo de tareas, simplemente les creo. Me parecen que están bien. Creo que habría que luchar por hacer más de éstas y menos de otras.


Me gustaría volver a escribir. Lamentablemente, escribiendo es más difícil asegurar los eslabones del círculo productivo, como con las orquídeas. Pero haré de cuenta que simplemente abrí antes de tiempo un tubo de ensayo, sólo para ver el efecto que producía. Que vuelvo al punto de partida. Que soy una orquídLaura, basta de drogas.


Hoy me desperté acordándome de algo divertido y entrañable. Cuando era chica tenía muchas pesadillas, era terriblemente cagona. Me despertaba en la mitad de la noche, veía mi cuarto a oscuras y abría los ojos como un conejito en una tormenta. Entonces saltaba de la cama y atravesaba corriendo como una velocista el pasillo hasta el cuarto de mis viejos y les pedía dormir con ellos. Dormidos, me cazaban del cuello del pijama y me ponían en el medio. Y yo me quedaba ahí, quieta y firme, con miedo de que me echaran si movía un pie y se despertaban. Al rato estaba toda traspirada y quería salir pero eso implicaba despertarlos; era entonces cuando entraba en una contradicción filosófica de aquellas. Al final comprendía que si se enojaban no importaba porque yo ya quería irme, y me decidía a salir a gatas por el centro de la cama, destapándolos. Juro por mi vida que me acuerdo vívidamente de la sensación de fresco que sentía al caminar por el pasillo vidriado, con el vientito entre el pijama sudado, caminando sin miedo como quien vuelve de la batalla, victoriosa. Todavía era panzona, de esa panza dura, de infancia. Una campeona volviendo a mi cama. Hoy me levanté toda transpirada porque estuve medio enferma los últimos días, y la sensación de fresco cuando caminé hacia el baño fue épica, como cuando era chica. Duró un cachito nomás.

viernes, abril 14

Cuando Lipovetsky marcó a un cineasta: Power Rangers, the movie.

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Vi la nueva pelicula de los Power Rangers. Es un intento interesante de mezclar una ponencia académica y una historia para púberes. Veamos.

Alerta: Spoilers!

Personajes:

-un rubio lindo
-una morocha linda
-una latina lesbiana
-un negro nerd
-un chino cool.

El rubio además es problemático pero de corazón bondadoso, la morocha es rechazada por su equipo de animadoras, se corta el pelo y se hace la mala, la latina es mala en esencia sin necesidad de fingirlo como la whitie incomprendida, el negro además es autista y el nochi está loquito y se cree Brad Pitt en Thelma y Louise. ¡Esta película es un canto a la diversidad! Deberían pasarla en los colegios.

Al día siguiente de estar expuestos a los poderes, el negro nerd deja inconciente a un compañero de secundaria que lo acosaba constantemente e inmediatamente después, dos chicas lo saludan con sendas miradas inequívocas de solicitud de pene. Primera mención a la necesidad del hombre en esta difícil sociedad de demostrar su primacía por sobre otros hombres para poder cortejar con éxito.

Además, el rubio se despierta y se mira todo el cuerpo marcado con un fabuloso six pack -en una clara referencia a la icónica escena de Spider Man- y se sorprende a pesar de que antes también estaba bueno y marcado. Hincapié en el hecho de que la mirada sobre el propio cuerpo puede estar distorsionada en la adolescencia.

El rubio y la morocha -quien tiene el pelo muy bien a pesar de que se lo cortó en un rapto de impulsividad con una tijera de podar -, hablan en la escuela de los "episodios corporales raros" que les están sucediendo, lo que aparenta ser un paralelismo con los caracteres sexuales secundarios que todo adolescente desarrolla en su correspondiente etapa de crecimiento. Definitivamente esta película es, ante todo, didáctica y pedagógica.

Del chino y la latina de momento no hay mucha información. Intentan mostrarnos el sesgo mediático que sufren las comunidades minoritarias extranjeras y la discriminación xenófoba reinante en EEUU desde la asunción de Donald Trump .

El rubio, la morocha y el negro deciden regresar a la mina en la que encontraron las piedras raras que les otorgaron esos poderes. Al llegar se encuentran con el chino y la latina que ya estaban ahí. Tomar nota: referencia sutil pero eficaz del trabajo precario (como el minero) que realizan los extranjeros probablemente sin papeles en EEUU.

Sin relación de continuidad, los cinco comienzan a llamar "monedas" a sus piedras. Los realizadores del filme se adentran de lleno en la crítica a la era en donde todo objeto tiene un valor y forma parte del vil mercado.

Nuevamente, la latina y el chino son los primeros en animarse a saltar de un precipicio. Es posible que hayan sido hostigados por los otros tres -ciudadanos norteamericanos-, pero la cinta no lo muestra. El sufrimiento invisible del inmigrante.

El rubio y la morocha saltan juntos; siendo la única posibilidad de sexo vendible en ese grupo. La morocha cae de pie y el rubio se estrola contra la tierra; ella le ofrece su mano; todos ríen. La merma del patriarcado y el avance del empoderamiento femenino con la mira fija en la equidad entre géneros.

Queda el negro solo. La vereda de los vencedores también estructura jerarquías. Cree que va a morir y se resiste. Piensa en voz alta en su madre y en lo mucho que la ama. El salto al vacío como resolución del complejo de Edipo. Se anima. Lo logra con dificultad y queda colgado del risco. En vez de ayudarlo, los otros lo estimulan y lo vitorean para que termine de subir sólo. Lucha y ascenso por mérito propio de las comunidades afroamericanas. Sin embargo, al festejar, cae al vacío. Referencia al ciclo de Obama. Por supuesto, no muere. A pesar de la probabilidad de que no vuelva a haber un presidente negro en EEUU, los negros no volverán a ser esclavos. Retroceder, jamás.

Al final todos conocen a Zordon, quien resulta ser Walter White todo afeitado. Magnífico plot twist para revelarnos que no murió en el final de Breaking Bad, sino que trascendió su alma y descubrió su verdadera identidad. Zordon-Walter nombra líder del grupo al rubio  y le da el codiciado papel de ranger rojo. Porque si sos blanco, rubio, tenés dinero y sos apuesto, tus posibilidades de tener éxito y liderar prácticamente cualquier cosa en el universo aumentan exponencialmente. Me cabe cómo el director plasma sus denuncias.

El chino cuida de su madre, quien se encuentra postrada en la cama en una escena ambigua que podría indicar tanto enfermedad como adicción a los psicofármacos, y hablan en chino. La madre lo insta a no faltar más al colegio. Mención al problema de la deserción escolar y a la incapacidad cada vez mayor de los padres de brindar un ambiente de contención a sus hijos.

Al cumplirse una hora de comenzada la película, hace su aparición el personaje de Rita Repulsa. Se encuentra tirada en un callejón junto a un humanoide cubierto con una capucha que es claramente mala junta. Rita presenta escoriaciones múltiples en su cara, y desvaría junto a un tacho de metal con fuego en el interior, igual a los que usan los habitantes de calle para calentarse en frías noches de invierno. Rita es una adicta al crack y lo que intentan los realizadores con esta escena es mostrarnos las inefables consecuencias de la adicción a las drogas duras. Luego de una conversación ininteligible que incluye modismos de la calle, Rita mata al encapuchado.

En una cafetería, la morocha y la latina forcejean por el último pedazo de budín y comienzan a pelear. La escasez de alimentos y la violencia que desata también son temas que se encuentran a la orden del día de esta cinta.

A diferencia de la conocida saga de Power Rangers, estos no se transforman de toque, sino que tienen que pasar por un proceso extenso de entrenamiento para descubrir cómo transformarse y tener los trajes encima. Con tener el poder no basta. Esta novedad denuncia lo que sucede con la educación occidental y la salida laboral, y cómo ya un título universitario puede ser muchas cosas, pero no garantiza el ejercicio de la actividad.

El chino saca a pasear a un zord sin saber cómo se maneja y casi choca a un auto en el que viajan cinco monjas que se salvan de milagro. El director de esta película, un poco del ojete está. Es probable que haya incluido esta escena para complacer a su madre ultra católica, pero no lo sabemos.

Los pibes no logran transformarse en rangers, Zordon-Walter los caga a pedos y les explica que si ellos no se transforman, él no va a poder salir del muro desde el que les habla. ¿Posible mensaje para la humanidad y su necesidad inmediata de transformación?

Mientras tanto la rota de Rita entra semidesnuda y en patas a una joyería en lo que parece ser un intento de robo para comprar merca. Se come unas pulseras de oro y después con más oro se construye una lanza. Las referencias me exceden porque esta película es un delirio. Aparecen los polis y Rita demuestra lo mala que es y mata a todos e incendia la joyería. Lo interesantes es que mientras se aleja en cámara lenta del lugar vemos que camina sobre unos zapatos de 20 cm de taco, lo que significa no sólo que se los robó a una muerta porque a la joyería entró descalza, sino que no importa qué tan mala, extraterrestre y drogadicta seas: si sos mina, tenés que calzarte bien y femenina.

Luego los pibes hacen una fogata y se cuentan sus secretos, se emocionan y se hacen amigos en un rito de pasaje. Escena que muestra que pasar a la adultez no es fácil.

Después Rita visita a la noche a la latina y medio que la tortura en una escena bastante homoerótica. Lo que Rita quiere es lo que los Rangers tienen que proteger: El Cristal Zeo. Quizás no sepa aún que el Cristal Zeo no es crystal meth. Deja viva a la latina, lo cual no tiene nada de lógica.

Esa misma madrugada, la morocha se mete en el cuarto del rubio porque está preocupada por todo el bardo de no poder transformarse y para decirle que no es muy buena persona porque le hizo una maldad a una compañera. Real. Se le sienta en la cama al rubio y todo, mientras le cuenta. La razón de ser de esta escena es mostrarnos cómo les cuesta a los adolescentes de las nuevas generaciones entablar un vínculo normal o aprender a acercarse a un ser humano que les cabe sin redes sociales o whatsapp.

Rita los encuentra a todos. Ninguno puede transformarse en power ranger todavía y ya vamos 80 minutos de metraje. Rita tira al negro atado al mar. ¡Se va y no mata al resto! ¿Acaso siente cierta piedad? ¿Le recuerdan a ella cuando comenzó con la mala vida? No lo sabemos. Entre todos sacan al negro del agua y lo miran mientras luce evidentemente ahogado e inconsciente. Ninguno lo reanima ni le hace respiración boca a boca. Qué importante es que se imparta el curso de RCP en todas las escuelas. Estos chicos parecen medio inútiles todos. Levantan el cuerpo y lo llevan con Zordon-Walter. Zordon-Walter se re lava las manos, como cuando no puso de costado a la novia heroinómana de Jesse en Breaking Bad y la dejó morir.

El rubio se autoinculpa por la muerte del negro, la morocha dice que no, que es culpa de todos. Una escena emocionante. Luego parece que pueden transformarse todos y Zordon-Walter va a poder salir de la pared en la que está y revivir, pero decide salvarle la vida al negro. ¡Zordon-Walter, en el fondo sos bueno!

Y ahí sí, todo se va bien a la concha de la lora: se transforman y les vemos los trajes que en esta versión son realmente feos. Es un excelente momento para que suene musiquita de la serie pero no suena (mal timming en la postproducción).

Pelean contra bichos feos, los matan, y Rita hace crecer a una criatura, recordándonos a todos la pregunta de nuestra infancia: ¿Por qué los villanos no agrandaban a las criaturas de una en vez de esperar a que las hicieran mierda? Esta criatura igual tiene una característica plus: está hecha por completo de oro!! Sí, a minutos del final nos lo revelan: esta pelicula es Power Rangers vs. El Malvado Capitalismo.

Ahí sí suena la musiquita (una versión rara y rápida) y los pibes se suben muy manija a los Robots. Rita hace crecer a más criaturas. Además se empoderó y ya no usa tacos sino botas.

Justo aparece el papá demasiado joven del rubio, no sabemos para qué, pero al menos nos hace reflexionar sobre el embarazo adolescente y la profilaxis en el sexo para no llegar a los 30 con un hijo de 18 que aún siendo power ranger es medio lelo.

Al final derrotan a todos los malos y de un golpe mandan a Rita al espacio exterior donde se fosiliza. Sí, esto es lo que decidieron mostrarnos en esta obra de arte.

En un cameo aparecen los actores originales de power rangers como habitantes agradecidos del pueblo. Cambia, todo cambia, cantaba la Negra Sosa. Suena una música goma de ese pop que escuchan los yanquis al estilo Usher. El Megazord baila y menea. Yo la verdad es que estoy anonadada.



Puntuación: 4 Lauritas y media (por Zordon-Walter)

Conclusión: el que mucho abarca, poco aprieta. Por culpa de la ansiedad y del profundo deseo de mostrar las injusticias, desigualdades y manifestaciones culturales más importantes de la sociedad moderna, perdieron fluidez narrativa y cayeron en digresiones propias de aquel que, en vez contar simplemente la historia de 5 adolescentes con poderes extraterrestes, flashea cualquiera.



Conceptos clave: adolescencia, discriminación, despertar sexual, drogas, vigorexia adolescente, bullying, el vacío de la sociedad capitalista, postmodernismo, pobreza, deserción escolar, segregación racial,  religión, feminismo, embarazo adolescente, la comunicación que incomunica, la encrucijada de la educación occidental.



domingo, abril 9

Un postigo, otro postigo

Hablo con una amiga acerca
de los ciclos de la energía
y no hay nada más alejado
de lo esotérico
Mientras refuerzo modificando la voz
mi arenga hacia sus proyectos,
miro la pila de apuntes a la que tengo que volver
e inspiro.
El gato entra por la ventana a los gritos,
mojado, con la panza goteando,
y me recuerda que afuera llueve.
Menciono lo de los ciclos de la energía
en una charla con otra amiga
y comparo lo que pienso
con lo que pensaba cuando saqué el tema
por primera vez.
Anoche S. me dio besos
mientras dormía.
A la mañana le conté de mi sueño entre estanterías
de libros que no podía ver.
A la tarde me envió su poema nacido
en la frase de una chica una noche.
Todo vale más
cuando nos abrimos
como se abre
cualquier ventana.


miércoles, abril 5

Montañas

Si preguntan a otro por vos
en algún pueblo distante
será que no sos de ahí.

Por la infamia de tardes inertes
y por la astucia de una ciudad
que narro en bajada.

Cuando sientas lo salvaje que brota de una avenida,
y el neón saliendo de la tierra
en el medio de un campo agreste.

Hay lugares en donde la pertenencia está
hasta que se nombra
y después, sólo evocaciones
cuando el trabajo se acaba.


martes, marzo 28

Talita, la corajuda

Ayer a la noche me quedé dormida un ratito en el práctico de Lit. Argentina II y soñé con la escena de Rayuela en la que Talita le lleva a Horacio el paquete de yerba y clavos cruzando un puente hecho con un tablón que separa sus ventanas. Fue tan vívido que me desperté feliz y sin entender en dónde carajo estaba ni quién era. Horacio tenía la cara de Cortázar cuando no tenía barba y Talita era igual a Susana Gimenez cuando era joven.
En la clase se estaba discutiendo el cuento El Sur de Borges. No supe qué pensar. Como cuando soñás algo muy muy lindo y te despertás y no querías, y hacés un esfuerzo para volver al momento de ensoñación y le agregás en un estado semiconciente todas las cosas buenas que se te ocurren al sueño. Eso intenté hacer pero ya no estaba ahí.
La perspectiva era desde arriba y al lado del tablón, como si me encontrara en una pasarela paralela al precario puente. Re loco.

Acá dejo el capítulo de Rayuela en cuestión: http://www.literaberinto.com/cortazar/rayuela41.htm

jueves, marzo 23

reflexiones de primera necesidad.

El 30 de agosto (lo sé por una nota del celular) se cayeron tres azulejos del baño de casa. Dos se cayeron de noche, muy tarde, y me desperté pensando que estaban intentado entrar personas. Desde ese día, no hay domingo a las siete de la tarde en que no piense que esa semana es el momento perfecto para arreglar esa pared entera tomada por la humedad. 
No es tan difícil que las cosas se nos pasen mucho tiempo. Todo lo que implica trámite y displacer vive en un universo simultáneo: es esencial pero tampoco importa tanto, es urgente pero a la vez puede esperar.
Cada vez que mi vieja me pregunta si renové la ciudadanía española me lleno de vergüenza. Empezó a recordármelo a razón de una vez por bimestre desde que cumplí 18. Con el tiempo espació la pregunta porque en definitiva siempre supo y sabrá la respuesta que va a recibir. Acá me encuentro, pensando dónde quedará el consulado de España casi 8 años después. No se puede hacer más lento.

La abuela me contó que fue a 6 colegios diferentes entre primario y secundario. 3 en Córdoba, 3 en Buenos Aires. Iban y venían. De Capital a Laboulaye, de Laboulaye a Capital. Mientras me contaba, sólo podía pensar en cómo carajo hizo mi bisabuela, que tuvo que criar a 3 pibes sola y que era una tana que no había tenido acceso a educación formal, para hacer todos esos trámites. Lo escribo y me doy vergüenza. Pero en serio, en eso pensé.

Ayer a la tardecita, mientras nos tomábamos unas birras en el parque con una amiga, pensé en cómo hacemos las cosas. En la baja preocupación por hacer las cosas bien. No hacer todo, sino simplemente hacer bien lo que hace bien. Sin tanto miedo a la mediocridad. O más que nada a la calma. Menospreciamos tanto a la calma. 
Me odio tanto cuando entro en territorio del principado de Bernardo Stamateas. La diferencia es que para él es más fácil decir estas cosas porque es millonario.

Comunicarme con un extranjero sin poder dialogar en un idioma que ambos conozcamos es fabuloso, sobre todo al principio. Remite a una intuición que para cada parte implica algo totalmente diferente. Entenderse es tangencial. Habla más de conectarse con algo, no sé qué garcha será.

Cuando daba clases de español a brasileños, cada tanto caía alguno duro como una roca para el aprendizaje de idiomas. Terminaban respondiendo en portugués pero bañados en transpiración pensando que estaban hablando en español con mucha dificultad. ¿No es acaso impresionante?

Me anoté en materias para las cuales hay que leer tanto que se me caerán lo'ojo'. Creo que haré un tamiz extremadamente caprichoso y subjetivo de relevancia y haré lo que se me cante. El academicismo debe morir; daré lo mejor de mí en este lucha. También me anoté en un seminario que te obliga a ver algunas series específicas. Eso está muy bien. Nunca vi Six Feet Under. Hace unos días vi la película Nocturnal Animals, que es mala. 


sábado, marzo 18

Universo em encanto

Vi Independiente-SMdSJ. Sólo la depresión de no querer volver a trabajar puede hacer que vea televisón abierta en un día tan lindo. Erviti estaba pesado cual collar de sandías. Siento empatía con Bustos. No paró de correr y se pasó el 75% de las veces que fue a buscar a un jugador. Soy la Bustos de Caballito. Hay momentos para Bustearla. Pero mucho Busteo es vicio. Hay que estar tan atento y qué aburrido pero qué aburrido es vivir atento.

Cuando Clarice Lispector sacó El via crucis del cuerpo, los críticos salieron a decir que el libro era lisa y llanamente una basura. É simplesmente um lixo, escribieron. Clarice escribió: "Una persona que leyó mis cuentos dijo que eso no era literatura. Era basura. Concuerdo. Pero todo tiene su hora. Está también la hora de la basura". Lo maravilloso es que quién haya leído atentamente a Lispector, sabrá que su acotación a modo de respuesta no fue una venganza con altura. Me da paja hablar del personaje enigmático que fue; a los interesados: demasiados estudiosos la disecaron en libros enciclopédicos. Muchos ya llegan traducidos.

Una amiga me mensajea diciendo que Mirtha Legrand en olivos soltó: "Ustedes no ven la realidad". La hora de la basura. En lo que va del año soñe 5 o 6 veces que Mirtha se moría. 5 o 6 veces son un montón de veces para que Mirtha tenga un protagónico en un sueño. Cualquier mañana es una buena mañana para que Mirtha fenezca. Pero su resistencia estoica no hace menos que conmoverme. Mirtha es una auténtica bailarina entre balas.

Ayer acompañé a mi abuela a la Anses. La garcharon con la jodita de la Reparación histórica. Rechazó ir a un juicio de mucha guita que ya habría cobrado de haberlo proseguido porque le prometieron darle rápido la reparacion historica (que supondria un aumento de 10 lucas mensuales). 5 meses después, el niño con espinillas en la pera de la Anses me dice que no se sabe cuándo va a cobrar y por lo bajo, sin que mi abuela escuche, me comenta que debería haber seguido con el juicio. Gracias, la reconcha de tu hermana. Mi abuelo prepara el almuerzo. Me cuentan anécdotas muy graciosas. Están viejitos. Quisiera no sentir tanto las putas cosas.

Decenas de blogs abandonados han vuelto a la vida y no puedo sino pensar cuánto de melancolía colectiva y cuánto de coincidencia que no merece el comentario hay en cada uno de los actos que replicamos, en los que nos reconocemos, que nos hacen sentir bien o que nos hacen sentir mal, casi indistintamente y casi nunca por igual.

El portugués es un idioma que utiliza el futuro del subjuntivo. El español rioplatense ya no usa el futuro del subjuntivo. Es considerado obsoleto y lo reemplazamos con el presente del subjuntivo por lo general. El futuro del subjuntivo es una redundancia. 

No puedo escribir hace mucho tiempo. Y anoche soñé que escribía. Sueño que Mirtha muere. Pero Mirtha vive. Die, Mirtha. Necesito llevar a la realidad mis sueños. No sé por qué no puedo escribir. Es como si lo normal fuera no hacerlo. Cada vez que intento me lleno de ansiedad. El haber dejado finalmente de fumar hace unos meses, hizo que mi relación con la ansiedad entrara en una guerra descomunal algunos días, y un cese de fuego apacible y claro otros.

Tim Maia fue un cantante brillante de funk brasileño. En el '75 flasheó con la Cultura Racional, que era como una Cientología auge en Brasil, e hizo dos discos (Racional vol 1 y 2) buenìsimos. El vol. 1 es fantabuloso. La filosofía de la cultura Racional está reunida en Universo em desencanto, 1000 (sí) libros escritos por el director de la secta.

Carlos Vives está más señora que nunca. Debe ser divertido cenar con èl. Muy parecido a Michael Madsen, otra hermosa señora


lunes, enero 30

Elipsis

La palabra de refuerzo,
y el esfuerzo que deja
una estela incongruente.

La verdad de un salmo que se escucha
como un cántico de cancha,
o una chanza.

Pero claro que sí, en su defecto,
el afecto; una disposición
injustificada y justa
que ayuda a edificar
lo que no hace falta construir.

Temprano,
de mañana,
parece un gran efecto,
el afecto.

jueves, enero 26

Y dijo: Las lecturas habrán de mezclarse.

Si hay algo que saqué en limpio de Origen de la dialéctica negativa, de Buck Morss, es que Adorno era un gato agreta que tenía hermosas apreciaciones respecto de la música. Y que su relación con Lukács fue lo suficientemente digna como para que Los Pimpinella se animen a componerles algo e interpretarlos. Lucía Galan haría de Lukács y Joaquin Galán de Adorno, obvio. Lucía tiraría sus solos en los momentos de defensa de sus teorías y sus denuncias contra el arrebato intelectual de Adorno. Joaquin pondría cara de bulldog francés arrepentido y le diría que lo siente y que igual cree que sus postulados son una maravilla. aún cuando él decidió tomarlos para modificarlos. Qué hermoso. By the way, hermosa también la carmela de Joaquín.

Hace unas semanas le robé a mamá dos libros. Fue el fuckin día de Natividad. Me estaba yendo a casa y como quería leer y no tenía nada nuevo, me llevé El pájaro canta hasta morir, de Colleen McCullough, y Viaje a través de la locura, de Mary Barnes y Joseph Berke.

Comencé con ese. La historia es así. La Antipsiquiatría es, hace años, una rama que se desprende de la psiquiatría propiamente dicha (farmacológicamente dependiente y bastante restrictiva y reaccionaria). Creo que la decisión de ponerle Antipsiquiatría fue más por una cuestión de impacto que por un posicionamiento real en las antípodas de la psiquiatría. Todos los que la ejercen son, de hecho, psiquiatras matriculados. Incentivo a que busquen. Voy a hacerla más corta porque me aburro. Mary Barnes sería la primera paciente esquizofrénica en reaccionar favorablemente al tratamiento de "antipsiquiatras". Este libro fue escrito en conjnto por ella y por Berke, quien fuera su terapeuta. En el libro Mary cuenta con lujo de  detalles su vida, su infancia, los vínculos. Lo más interesante es que no parece haber sufrido hechos aberrantes que llevarían a asumir que la esquizo posteriormente desarrollada anclaría ahí. No sé. No lo volvería a leer. No sé cuál sería la delgada linea entre la cordura y la locura. Realmente no lo sé.

Después leí el clásico de McCullough. ¿A quién no le gustan aunque más no sea a puertas cerradas los buenos culebrones? Me pareció fantástica y tardé bastante en leerla. Es una novela larga y la interrumpí demasiada veces. El título original, The Thorn Birds, es pro primera vez infinitamente más choto que el que le pusieron en español, que es poesía, tragedia y amor. Fiel ejemplo de novelas que relatan varias generaciones de una misma familia, ésta va desde 1915 a 1970 aprox.

Además de esta trama, el protagonismo se lo lleva el romance imposible entre Meggie Cleary y el cura (Sí, guachos, un cura que se enamora de una zorra. Es novedoso) Ralph de Bricassart.

La primera parte de la historia, que se centra en la infancia de Meggie en la Nueva Zelanda de principios de siglo, me pareció una réplica de muchas de las cosas que leí en Viaje a través de la locura. La lectura sumamente reciente, ciertos hechos parecidos y la similitud Meggie-Mary me confundieron en toda esta parte. Re loco (Ba dum tsssss)

Y luego está The Corrections, de Franzen. Un delirio. La composición de los personajes supera con creces a la historia. Fascinante. Leer en inglés algo más complejo de lo habitual fue tedioso y edificante. Tengo en la lista de libros pendientes demasiados títulos. Cuando cobre, corregiré eso al menos un 10%. Esto fue todo. Ah, una cosa más: el rabino Bergman se puso un 8. Como the president. Qué ganas de ser judía para rechazar a mi representación gubernamental.con esa validez que sólo la pertenencia otorga. Cuándo dejarán de rompernos el ocote.

viernes, diciembre 30

Modos de uso

En el colegio al que iba, el pelado de seguridad era el hijo de la encargada de la mapoteca, y uno de los de maestranza de la biblioteca era el padre de mi preceptor de 5to año. De esa cuaternidad vincular, comprendí muchas cosas.
Malú, la reina de los mapas, era una señora muy vieja. Tenía una malformación en un brazo (absolutamente tomado por un edema) y los ojos chinos de Margarita Stolbizer. Siempre que entraba a acercar un mapa a alguna clase de geografía, todos posábamos los ojos en ese brazo gigantesco. Malú era buena. Las dos veces que fui a la mapoteca a pedir un mapa me dijo sí, corazón. Ya falleció. Su hijo era un pelado con cara de malo que estaba en la puerta para, más que cuidarnos, cuidar al mundo de nosotros. Como el colegio tenía tres turnos, nos daban unas credenciales pedorrísimas que decían de qué turno éramos así te difixultaban el asunto ratearse. Obviamente, las falsificábamos. Obviamente, el pelado lo sabía. Sonreía poco y siempre tenia chaqueta de traje. El día de mi entrega de diplomas, lo vi terminar su turno e irse con una remera de los redondos. Me felicitó y dijo algo como quién lo hubiera dicho y algo del paso del tiempo.
Hernán fue el preceptor más permisivo que tuve en ese colegio. Le decíamos Herno. Siempre tenía cara de cansado y hacía la vista gorda si nos encontraba fumando en el patio. El día de la vuelta le tiramos huevos a él también y lo abrazamos. Nunca dejó que la cara de ameba abandonara su rostro. Su padre, sólo diferenciable de él porque tenía el pelo enteramente blanco, tenía el mejor trabajo de la instituxión: arreglaba libros. Me enteré que ya hace varios años hicieron reformas en el colegio, pero cuando yo cursaba había un cuartito mínimo al lado de la biblioteca. Mínimo como un toilette. Estaba ocupado por una prensa manual de encuadernación y una sillita donde él se sentaba. Tenía otras obligaciones dentro del colegio, pero sólo tengo su imagen sentado encuadernando libros antiguos que se habían desguazados por el maltrato juvenil. Sus arreglos eran rústicos, incluso poco estéticos. Pero infalibles. Quedaban libros IronMan. No pensaba demasiado en mi futuro, pero recuerdo reflexionar con seriedad que reparar libros podía ser una profesión muy noble. Que yo podría hacer eso y estar conforme con mi vida.
Me acordé de todo esto ayer. Por intentar atajar un libro que se caía de mi escritorio, me quedé con la tapa en la mano. Con paciencia, característica de la que en general adolezco, busqué cinta y la pegué de nuevo. Quizás lo que hago ahora no diste tanto del oficio del padre de Herno. Tiene que ver con la escritura, con el lenguaje y con las reparaciones. Lamentablemente no dispongo de una prensa manual para reparar las cosas. Pero tengo manos.

miércoles, diciembre 14

Para algún humano que se pregunte por qué mientras el viento despiadado


No hay que saber hacerse cargo
de la magnitud de las cosas.

Pero y si varían,
¿cómo se puede hacer
para que al menos
no hagan mal?

No hay que saber hacerse cargo
de la magnitud de las cosas.

Desinterésese cuando
pensamientos ahora no se puede.
Despreocúpese si
feliz quizás mañana no se pueda.

Hágase cargo de todo lo demás
que no tenga que ver
con la magnitud de las cosas.

Como por ejemplo
un aparato de televisión
que nunca más funcionará.

Trabaje sobre ese contenedor vacío.
Aproveche la posibilidad
de la movilidad de las manos.
Que no importe
si ayer a la tierra cantar no se pudo.

No hay que saber hacerse cargo
de la magnitud de las cosas.

miércoles, noviembre 23

Gatitos, teléfonos, La nada, Bolivia y Wikipedia.

Ayer, Franklin (el toga) cumplió un año en Franklin (mi hogar). Atravesamos momentos de zozobra, con su cistitis de un mes completo en el que dejé un aguinaldo en la veterinaria, y el ingreso de una rata que no cazó porque es el gato más fuckin paja del barrio.

Me dejé el celular en un taxi. Román (el taxista) vive en provincia, trabaja sólo de noche, y no es muy entusiasta así que todavía sigo incomunicada. Uso la alarma de la computadora para levantarme. Hoy no funcionó. Llegué tarde. Es notorio cómo algo tan idiota como un celular trastoca tantos aspectos de la vida. Lo noté en el bondi que me trajo a la oficina. Percibo que estos días me cuesta menos concentrarme. Tengo más ideas. Me senté a escribir de nuevo. Es muy raro. Hay una canción de Loli Molina, "Chicos Raros" que me parece que está muy bien, sobre todo la versión de Sofar. Me enteré que está por hacer otro N/D Teatro. Bien por ella.

De todas maneras tengo que decirlo porque la piernita me tiembla. Un poco -bastante- siento ansiedad. Encima dejé de fumar en el día a día. No sé si pasar a ser una fumadora social es lo correcto. Tampoco sé si estoy tomando buenas decisiones. Hace cinco días que no tengo celular y ya leí dos libros, resumí tres cuadernillos para un final, cociné dos veces pastel de papa de rechupete, siesté como una vaca al sol, tiré bolsas y bolsas de cosas absurdas e inútiles que habitaban mi casa, intenté arreglar el ukelele. ¡Todas cosas lindas! Salvo lo del ukelele: no logré hacer nada con él. Eso me produjo odio y rencor.

Toda la gente que me rodea está rara como yo; somos todos muy consecuentes. Hace unas semanas leí Nada de Carmen Laforet. Me salió $50 en un puesto de usados. Estas cosas me ponen contenta. También compré un compilado de cuentos rusos y un libro de poemas bastante malo pero con hermosa encuadernación. Cada uno a 50 pé (Misma caja de ofertas). Cuando me apoltrono enfrente de un puesto de libros de usados, tengo una técnica de equilibrio mental y físico que nunca me falla. Piernas separadas ancho de hombros, pelvis hacia atrás, cintura escapular fija y fuerte. Nadie es capaz de correrme, y hasta no haber inspeccionado todo el sector no cedo la oportunidad a otro. Es el único momento de neto egoísmo y me lo permito con alegría y autoaceptación. Sólo cuando compro libros soy una cerda defensora de la propiedad privada y del sistema capitalista; es más: quiero serlo. Lloren, puaners.

Nada de Laforet no estuvo a la altura de las expectativas que tenía por las reseñas y las recomendaciones que me hicieron. Una coming of age story bien narrada, sí, pero no mucho más. Cuenta la historia de una piba del interior de España que se muda a la casa de parientes de Barcelona para estudiar en la universidad. Su familia, otrora rica, es ahora clase media venida a menos, y la novela cuenta sus días en la ciudad, sus coqueteos con la clase alta cultivada e intelectual, y sobre todo las grandes contradicciones de la época de posguerra. Estuvo bien, me entretuvo. Pero la terminé pensando qué iba a leer después.

Hace poco me enteré de que un profesor que tuve este cuatrimestre en Literatura Francesa escribió una novela con la que ganó un premio bastante importante, y que tiempo después revocaron el fallo porque "descubrieron que ciertos pasajes eran un plagio de Nada de Laforet". No tengo mucho para decir acerca de los plagios, creo que es claro, ya todos han hecho sus perentorios análisis al respecto. Me entretuve un montón en la internete con la polémica.
No leí la novela de Di Nucci, que dicho sea de paso se llama Bolivia Construcciones, pero cuando lo haga espero no encontrar el denunciado parecido; no tanto por cuestiones de copyright, sino porque habiendo tantas cosas copadas que retomar, hacerlo con esta novela me parece un desperdicio de energía intelectual. Di Nucci es raro, a veces no lo entendí en las clases. Pero me causa risa y me cae muy bien. Me prestó un librito hermoso de La Comédie Francaise. Es un personaje abrazable.

Acabo de ver en Wikipedia que Nada está incluída en la lista de El Mundo de las 100 mejores novelas en español del S XX. Por encima de, entre otros títulos, Pedro Páramo, Rayuela, La ciudad y los perros y Como agua para chocolate (que defenderé estoicamente cuando quieran y donde quieran -si es en una cocina mejor-)
Periodistas, dejen de pensar con el recto!

Por último, mi adicción a Wikipedia está atravesando un momento de manía y descontrol. Ir de hipervículo en hipervínculo es una pasión de multitudes. Googleando a "Jack, el destripador", llegué indistintamente a asesinos en serie, la condesa de Bathory, terrorismo, teorías conspirativas y religiones minoritarias en Mozambique. Un delirio. Terminé acá: https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Decelia

jueves, octubre 13

Galimatías simple


El universo es
todos los skaters
que hacen un 360
sin quebrarse
tibia y peroné.

O un beso en la mejilla
con dolor en el esternón.

El universo es, sí,
un gatillo fácil a la vera
del Riachuelo,
pero se hace efectivo
en una siesta un sábado en el bondi
que te lleva al mango,
que traquetea y bufa como una persona
cada vez que abre las puertas.

Y si bien el universo es
pastillas y malos entendidos y pobreza,
gerentes generales y mates fríos e injusticia,
solo acepta ser medido por
un perro obeso durmiendo al sol
solo es tangible
en un perro obeso durmiendo al sol.


Habría que analizar el concepto de
"Ir a pérdida".
Yo, por ejemplo,
prefiero ir a pérdida
si eso implica
morir en la mía
pero no si implica
morir.