martes, marzo 28

Talita, la corajuda

Ayer a la noche me quedé dormida un ratito en el práctico de Lit. Argentina II y soñé con la escena de Rayuela en la que Talita le lleva a Horacio el paquete de yerba y clavos cruzando un puente hecho con un tablón que separa sus ventanas. Fue tan vívido que me desperté feliz y sin entender en dónde carajo estaba ni quién era. Horacio tenía la cara de Cortázar cuando no tenía barba y Talita era igual a Susana Gimenez cuando era joven.
En la clase se estaba discutiendo el cuento El Sur de Borges. No supe qué pensar. Como cuando soñás algo muy muy lindo y te despertás y no querías, y hacés un esfuerzo para volver al momento de ensoñación y le agregás en un estado semiconciente todas las cosas buenas que se te ocurren al sueño. Eso intenté hacer pero ya no estaba ahí.
La perspectiva era desde arriba y al lado del tablón, como si me encontrara en una pasarela paralela al precario puente. Re loco.

Acá dejo el capítulo de Rayuela en cuestión: http://www.literaberinto.com/cortazar/rayuela41.htm

jueves, marzo 23

reflexiones de primera necesidad.

El 30 de agosto (lo sé por una nota del celular) se cayeron tres azulejos del baño de casa. Dos se cayeron de noche, muy tarde, y me desperté pensando que estaban intentado entrar personas. Desde ese día, no hay domingo a las siete de la tarde en que no piense que esa semana es el momento perfecto para arreglar esa pared entera tomada por la humedad. 
No es tan difícil que las cosas se nos pasen mucho tiempo. Todo lo que implica trámite y displacer vive en un universo simultáneo: es esencial pero tampoco importa tanto, es urgente pero a la vez puede esperar.
Cada vez que mi vieja me pregunta si renové la ciudadanía española me lleno de vergüenza. Empezó a recordármelo a razón de una vez por bimestre desde que cumplí 18. Con el tiempo espació la pregunta porque en definitiva siempre supo y sabrá la respuesta que va a recibir. Acá me encuentro, pensando dónde quedará el consulado de España casi 8 años después. No se puede hacer más lento.

La abuela me contó que fue a 6 colegios diferentes entre primario y secundario. 3 en Córdoba, 3 en Buenos Aires. Iban y venían. De Capital a Laboulaye, de Laboulaye a Capital. Mientras me contaba, sólo podía pensar en cómo carajo hizo mi bisabuela, que tuvo que criar a 3 pibes sola y que era una tana que no había tenido acceso a educación formal, para hacer todos esos trámites. Lo escribo y me doy vergüenza. Pero en serio, en eso pensé.

Ayer a la tardecita, mientras nos tomábamos unas birras en el parque con una amiga, pensé en cómo hacemos las cosas. En la baja preocupación por hacer las cosas bien. No hacer todo, sino simplemente hacer bien lo que hace bien. Sin tanto miedo a la mediocridad. O más que nada a la calma. Menospreciamos tanto a la calma. 
Me odio tanto cuando entro en territorio del principado de Bernardo Stamateas. La diferencia es que para él es más fácil decir estas cosas porque es millonario.

Comunicarme con un extranjero sin poder dialogar en un idioma que ambos conozcamos es fabuloso, sobre todo al principio. Remite a una intuición que para cada parte implica algo totalmente diferente. Entenderse es tangencial. Habla más de conectarse con algo, no sé qué garcha será.

Cuando daba clases de español a brasileños, cada tanto caía alguno duro como una roca para el aprendizaje de idiomas. Terminaban respondiendo en portugués pero bañados en transpiración pensando que estaban hablando en español con mucha dificultad. ¿No es acaso impresionante?

Me anoté en materias para las cuales hay que leer tanto que se me caerán lo'ojo'. Creo que haré un tamiz extremadamente caprichoso y subjetivo de relevancia y haré lo que se me cante. El academicismo debe morir; daré lo mejor de mí en este lucha. También me anoté en un seminario que te obliga a ver algunas series específicas. Eso está muy bien. Nunca vi Six Feet Under. Hace unos días vi la película Nocturnal Animals, que es mala. 


sábado, marzo 18

Universo em encanto

Vi Independiente-SMdSJ. Sólo la depresión de no querer volver a trabajar puede hacer que vea televisón abierta en un día tan lindo. Erviti estaba pesado cual collar de sandías. Siento empatía con Bustos. No paró de correr y se pasó el 75% de las veces que fue a buscar a un jugador. Soy la Bustos de Caballito. Hay momentos para Bustearla. Pero mucho Busteo es vicio. Hay que estar tan atento y qué aburrido pero qué aburrido es vivir atento.

Cuando Clarice Lispector sacó El via crucis del cuerpo, los críticos salieron a decir que el libro era lisa y llanamente una basura. É simplesmente um lixo, escribieron. Clarice escribió: "Una persona que leyó mis cuentos dijo que eso no era literatura. Era basura. Concuerdo. Pero todo tiene su hora. Está también la hora de la basura". Lo maravilloso es que quién haya leído atentamente a Lispector, sabrá que su acotación a modo de respuesta no fue una venganza con altura. Me da paja hablar del personaje enigmático que fue; a los interesados: demasiados estudiosos la disecaron en libros enciclopédicos. Muchos ya llegan traducidos.

Una amiga me mensajea diciendo que Mirtha Legrand en olivos soltó: "Ustedes no ven la realidad". La hora de la basura. En lo que va del año soñe 5 o 6 veces que Mirtha se moría. 5 o 6 veces son un montón de veces para que Mirtha tenga un protagónico en un sueño. Cualquier mañana es una buena mañana para que Mirtha fenezca. Pero su resistencia estoica no hace menos que conmoverme. Mirtha es una auténtica bailarina entre balas.

Ayer acompañé a mi abuela a la Anses. La garcharon con la jodita de la Reparación histórica. Rechazó ir a un juicio de mucha guita que ya habría cobrado de haberlo proseguido porque le prometieron darle rápido la reparacion historica (que supondria un aumento de 10 lucas mensuales). 5 meses después, el niño con espinillas en la pera de la Anses me dice que no se sabe cuándo va a cobrar y por lo bajo, sin que mi abuela escuche, me comenta que debería haber seguido con el juicio. Gracias, la reconcha de tu hermana. Mi abuelo prepara el almuerzo. Me cuentan anécdotas muy graciosas. Están viejitos. Quisiera no sentir tanto las putas cosas.

Decenas de blogs abandonados han vuelto a la vida y no puedo sino pensar cuánto de melancolía colectiva y cuánto de coincidencia que no merece el comentario hay en cada uno de los actos que replicamos, en los que nos reconocemos, que nos hacen sentir bien o que nos hacen sentir mal, casi indistintamente y casi nunca por igual.

El portugués es un idioma que utiliza el futuro del subjuntivo. El español rioplatense ya no usa el futuro del subjuntivo. Es considerado obsoleto y lo reemplazamos con el presente del subjuntivo por lo general. El futuro del subjuntivo es una redundancia. 

No puedo escribir hace mucho tiempo. Y anoche soñé que escribía. Sueño que Mirtha muere. Pero Mirtha vive. Die, Mirtha. Necesito llevar a la realidad mis sueños. No sé por qué no puedo escribir. Es como si lo normal fuera no hacerlo. Cada vez que intento me lleno de ansiedad. El haber dejado finalmente de fumar hace unos meses, hizo que mi relación con la ansiedad entrara en una guerra descomunal algunos días, y un cese de fuego apacible y claro otros.

Tim Maia fue un cantante brillante de funk brasileño. En el '75 flasheó con la Cultura Racional, que era como una Cientología auge en Brasil, e hizo dos discos (Racional vol 1 y 2) buenìsimos. El vol. 1 es fantabuloso. La filosofía de la cultura Racional está reunida en Universo em desencanto, 1000 (sí) libros escritos por el director de la secta.

Carlos Vives está más señora que nunca. Debe ser divertido cenar con èl. Muy parecido a Michael Madsen, otra hermosa señora